lunes, 18 de abril de 2011
"No one else can feel it for you, only you can let it in."
Estoy tan aburrida en este momentos. No, mas que aburrida, tengo sueño (antihistamínicos) y no se me antoja leer, así que escribiré cosas que hace mucho quería escribir.
Cinco meses fue lo que tardé en caerme en las escaleras en mi casa. Y sólo, porque mi gorrito se bajó y en la otra mano traía el periódico. Si hubiera tirado el perioódico, me habrái resbalado y podría haber sido peor.
Como la pc está en mi recámara y no en la de mi madre como antes, nos llevamos mejor.
En agosto, también comencé la maestría. Casi se me hacía que no iba a poder entrar, ya que tardé en entregar los papeles, pero lo logré.
En octubre y marzo hubo tamblores no muy fuertes, pero si lo suficiente para que hubiera cuarteaduras. Apenas hace una semana me dí cuenta de las que estaba afuera de la casa. Mi hermana dice que son normarles, pero no me dan buena espina.
Si no escribo sobre libros, a veces olvido que los leo.
Hace poco en una revista de El País, leí una frase de Soledad Gallego-Días: Hay verdades que solo pueden ser contadas a través de la ficción.
La autora del artículo hacía alusión a "Jane Eyre", y me muero de ganas de ver la versión mas reciente en película.
Estaba leyendo "Oryx y Crake" de Margaret Atwoood, pero se me antojó leer "El cuento de la criada".
El año pasado leí "Malena es nombre de tango" de Almudena Grandes y me impactó. No el sexo y las descripciones gráficas de este, ni las drogas o las situaciones en que estas cosas ocurrían. Por que si a esas vamos, "Las edades de Lulú es mas fuerte".
Lo que me impactó fueron la repetición de las nombres, las profecías profecias autocumplidas que nos dan los familiares y como por generaciones cargamos con ellas. Creo me fue difícil, porque no quería terminar de digerir las cosas que me afectaban de mi familia. No quería ver ese reflejo.
Al estar leyendo "El cuento de la criada", me acordé de "Malena...". El libro trata de una criada, en uan sociedad futurista dominada por un gobierno que ccree fervientemente en la biblia y cuya visión dostorsionada de estar divide a la gente en diferentes castas. El fin de las muejres es ser gestadoras de hijos, aunque este es el papel de las Criadas. Estas jamás son Esposas.
Claro, aunque algunas mujeres no sean Esposas o Criadas, tienen diversos papeles las Martas, son las empleadas domésticas, las cuales son viejas y/o infertiles. Las Tías cuidan de las criadas antes de que estas sean llevadas a las casas.
Las Esposas están casadas con los Comandantes y hombres de alto nivel en el gobierno, pero no engedran hijos. Porque hubo una catástrofe nuclar que dejóe stèriles a muchas personas y aún lo niños que nacen pueden tener malformaciones.
Las Econoesposas son mujeres de nivel mas bajo y son un poco de todo.
Claro, también estén las Jezebeles, es decir las prostitutas. Además de las No-Mujeres, que son als que no se adaptaron a ninguna de las categorías antes mencionadas, ya sea por feministas, viejas, estériles, lesbianas, monjas, rebeldes o criadas que dieron a luz a bebés con malformaciones.
El libro esté muy interesante. Me aterra pensar que se podría llegar a eso. Me hizo un poco mas fóbica a las religiones judeo-cristianas, o por lo menos a sus seguidores.
Cuando la narradora de "El cuento...", es decir Kate dice "Nadie muere por falta de sexo, pero si de amor" fue cuando la relacioné con "Malena...". Ene ste último, casi al final le dice un personaje a Malena "No hay ninguna maldición. La maldición es el sexo.".
Esa era un frase que no acababa de comprender completamente. Creí que habla de los intintos animales y no poder o querer enfrentarnos a ellos. Pero va mas hace los impulsos en general, y que sea mas fàcil hacerle caso a estos que a pensar bien las cosas.
Si la maldición es el sexo, ¿La cura de esta es el amor?
Si pienso que estoy maldita porque siempre le hago caso a mis impulsos, creo la respuesta es quereme mas a mi misma. A veces me he sabido amada, tal vez no de la manera que quería, pero a final de cuentas, de quien me faltaba mas amor era de mi misma.
Y todo esto viene al caso porque en los dos libros encontré algo en común. El odio de las mujeres hacia las mujeres.
¿El que una mujere odie tantoa otra, no es el reflejo del odio que esta se tiene a sí misma?
¿Es ese odio el que generción pro generación se tranmite de madre a hija? Al mismo tiempo se supone el amor de una madre es incondicional, pero ¿no es incongruente que alguien que dice que nos ama nos enseñe tanto a odiarnos a nosotras mismas?
Y regreso con eso mismo a lo de la biblia, porque desde ahí veo esa incoherencia hace la mujer.
Nos creemos superiores a nuestras madres, porque tenemos ams ospciones, y por lo tanto mas variedad de elecciones. Pero a veces en el fondo, hago lo que ella quiere, porque no me libero de ella completamente.
Decimos que las viejas generaciones nos juzgan porque nos envidian. Quisieran no haber perdido el tiempo solo siendo amas de casa, ejerciéndo libertad sexual... Pero es lo mismo que nos encontrampos criticándoles actualmente a otras mujeres.
Pero no estamos felices con nuestras elecciones. Porque duele aceptar nuestra responsabilidad y nos sentimos mejor culpando a otros.
En el camino que recorremos buscando definirmos a nosotras mismas, en nuestro lugar en la familia, pareja, trabajo y sociedad; nos olvidamos de lo que queríamos para nosotras mismas.
Hay mujeres que a pesar de hacer todo lo que quisieron nunca son completamente felices.
Pero, ¿Realmente hicieron lo que quisieron o se dejaron llevar por el momento? ¿Sus sueños se conviertieron en pesadillas?
¿Nos hemos dejado llevar por la imagen de una mujer triunfadora y profesionista, una perfecta ama de casa, una mujer libre para acostarse con quien quiera todos los días?
No se trata de juzgar a ninguna de ellas, ni sus elecciones. Antes me agobiaba muchísimo el tener que elegir.
Pero no se peude estar toda la vida sin elegir, ni sin querer cometer errores.
¿Qué tanto es lo que cuesta ser libre?
El ser responsable de nustros errores duele, por eso no todos quieren ser libres.
¿Porqué no nos podemos liberar de la envidia y odio que sentimos a nosotras mismas?
Creo que tiene razón los que dicen que las mujeres somos nustras propias enemigas. Si fueramos aliadas, el mundo tal vez sería un poco mejor y no pensaríamos que el tener una pareja determinará nuesto éxito ante la sociedad y nos traerá felicidad.
Creo que muy pocas mujeres aceptarán lo mucho que afecta el odio hace a nuestro género y como nos afecta en nustra autoestima, por eso como dice Soledad Gallego-Días: Hay verdades que solo pueden ser contadas a través de la ficción.
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